SU camino
Cristina P, 47, Lugo
Borró todo aquello con una fuerza inusitada que le brotó del interior, como un manantial fresco y lleno de vida.
- No, mi destino no está escrito. - Dijo en voz alta mientras levantaba la cabeza y se secaba las últimas lágrimas que derramaría por esa causa. - Nadie va a dirigir mi vida excepto yo, sólo yo soy la dueña de mi destino.
Acto seguido salió por la puerta del despacho con la cabeza alta, su dignidad intacta y con su paz interior recobrada y emprendió SU camino.
- No, mi destino no está escrito. - Dijo en voz alta mientras levantaba la cabeza y se secaba las últimas lágrimas que derramaría por esa causa. - Nadie va a dirigir mi vida excepto yo, sólo yo soy la dueña de mi destino.
Acto seguido salió por la puerta del despacho con la cabeza alta, su dignidad intacta y con su paz interior recobrada y emprendió SU camino.