CAST / GAL

Habitar tu invierno
Galaeb, 37, Vigo

La mirada lo dijo todo y mi boca no dijo nada. Con el movimiento de tu cuerpo dibujaste un adiós, mientras intentaba comprender tus verdaderas intenciones. ¿Por qué abandonarme en este invierno repentino después de tantos años de verano? Me quedé quieta, mirando tu forma de caminar despreocupada, pasos firmes, bien erguido. Si no hubiese saboreado cada instante de cada día en estos años, las aventuras en el norte, las confesiones del sur... si no te conociera bien -o eso creía- podría haber asegurado que, en ese instante, éramos dos completos desconocidos. Y, justo cuando me giré, escuché el clic.
Compartir: