CAST / GAL

Lo entendí
Raquel, 45, Vigo

Ese día, el regreso, se me había hecho muy lúcido.
Después de muchos años vagando por senderos y pensado que sólo eran unos caminos desilusionantes, aquella vereda, hizo que pusiera rumbo a ninguna parte pero con la certeza de que la buena estrella me acompañaría en todo el recorrido. Pude definitivamente comprobar que mi intuición nunca fallaba.
Era mi ventura vagar y vagar con seguridad pero sin rumbo, sin realidades claras ni certezas del porvenir. Estaba claro que mi destino era, caer, ilusionarme y tropezarme otra vez.
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