CAST / GAL

Viaje circular
Sabel Gante, 62, Vigo

Llegó al pueblo recordando el día que se marchó de él. Ahora, las casas parecían oscurecidas por el tiempo y el olvido. Al final de la calle, una solitaria casa se erguía en medio de una caótica arboleda.
Escrita sobre la puerta, una simple inscripción: “Claudio”. Sereno, empujó la puerta, y entró muy despacio, pues el tiempo no importaba ya. En el interior, solamente una cama, que parecía estar esperándole.
Se acostó en ella, sintiendo aromas de lavanda y jazmín. Por sus ojos cerrados pasaron las imágenes de toda una vida. Origen y destino, unidos por fin.
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