CAST / GAL

El tiempo como mejor juez
Patri :), 16, Arévalo

Sentada en el patio, lloraba Lucía, sin comprender lo que el alma sufría. ¿Por qué la trataba Jorge tan mal, como perro solo, sin techo ni pan?
Hundiéndose en su triste dolor, decidió avanzar, venciendo al temor. No sabía entonces lo que el tiempo traía: una vuelta al mundo, una nueva Lucía.
Jorge arruinado, sin rumbo, ni fe, en una empresa que no era lo que fue, fue a pedir trabajo con cara cansada... y allí vio a Lucía, jefa consagrada.
Compartir: