CAST / GAL

Colonización
Akim, 65, Barcelona

Diez veces más pequeño que nuestra añorada Tierra, cubren ahora la entera superficie del planeta extensos invernaderos. Cinco años atrás, cuando nuestras naves se posaron en el hemisferio fértil, los nativos huyeron despavoridos hacia el otro —un inhóspito desierto—, abocados a cumplir su fatal destino. Al principio, algunos individuos particularmente chiflados o valerosos realizaban incursiones esporádicas pretendiendo hurtar víveres de nuestras plantaciones o almacenes. A los pocos que lograron su propósito ni siquiera nos molestamos en darles caza, anticipando lo que a la postre sucedió: aquellos infelices terminaron devorándose entre ellos.
Compartir: