Metamorfosis nocturna
Maris, 51, Valladolid
Antes de la cena me gusta salir a la terraza. Sentado en mi pequeña hamaca, contemplo el cielo. Los puntos brillantes me iluminan, acompañados por el canto de los grillos. En esos instantes imagino lo que haré y seré al crecer.
—¡Ya está la cena! —me avisan desde el interior.
—¡Ahora voy! —respondo.
Me levanto con cuidado, conteniendo un leve crujido. Echo un último vistazo a las estrellas antes de entrar. Ahora sueño con lo que no hice.
—¡Ya está la cena! —me avisan desde el interior.
—¡Ahora voy! —respondo.
Me levanto con cuidado, conteniendo un leve crujido. Echo un último vistazo a las estrellas antes de entrar. Ahora sueño con lo que no hice.