ATINO MEDITADO
Juan José, 62, Madrid
DESTINÓ todas sus fuerzas para evitar ser sorprendido por los giros inesperados de la vida. Trató de controlar sus propias acciones para que nada pudiera obstaculizar sus sueños. Quería alcanzar el firmamento sin que otros le dijeran que eso no era posible. Eso marcó su tiempo y guio su camino.
Descubrió que nada es casual, que todo es producto de nuestras decisiones. Tras mucho pensar, llegó a la conclusión de que es mejor no esperar, sino emprender la búsqueda y luchar sin ningún freno. Con los años, comprendió que la propia historia de cada uno es nuestro DESTINO.
Descubrió que nada es casual, que todo es producto de nuestras decisiones. Tras mucho pensar, llegó a la conclusión de que es mejor no esperar, sino emprender la búsqueda y luchar sin ningún freno. Con los años, comprendió que la propia historia de cada uno es nuestro DESTINO.