Me voy
TAMA AMATE, 46, Vigo
Abro los ojos y veo el sueño que acabo de tener. Ayer estaba en el cuarto de baño del trabajo, como tantos otros días, en los que ante una situación de estrés máximo, voy a refugiarme en ese espacio aséptico, en el que sólo hay un espejo, un lavado y un inodoro. Allí observo mi cara ante el espejo durante unos instantes, preguntándome quién soy, qué pienso, qué siento y qué hago ahí, con estrés que no me aporta nada. Miro al espejo mientras recorro con mis recuerdos, cómo he llegado ahí. Salgo y me voy; no hay marcha atrás.