CAST / GAL

El tercer destino
Fabiola, 64, La Coruña

Era una perrita feliz tras haber sido abandonada, se sentía segura con aquella mujer mayor, notaba que estaba muy enferma pero le daba igual.
La mujer la sacaba de paseo, primero muy despacio y meses más tarde sobre sus rodillas en la silla de ruedas.
Un día, la llevaron al hospital y no volvió, pero afortunadamente, la hija de esa mujer la adoptó y le hacía bastante feliz, aunque la perrita seguía esperando el regreso de su compañera humana, no sabía que padecía Alzheimer avanzado.

El destino finalmente la unió a la hija de aquella madre, por fin era feliz.
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