Todo es destino
Bernabe, 57, Ramallosa
El Picardie zarparía del puerto de Vigo el tres de mayo de 1935, rumbo Montevideo.
Faustino con apenas dieciocho años llegaba desde Valladolid, mientras que Encarnación con diecisiete desde Coruña.
Viajarían en clases separadas, y veintitrés días, si todo va bien, sería la duración del viaje.
A ella la esperan como empleada de hogar. A él, ningún hogar lo espera y como oficio, su ilusión y voluntad.
Seis años pasarían cuando Faustino, portando una bandeja con copas de champagne en una lujosa casa Montevideana, se cruzaría con la dueña de los ojos más hermosos que jamás había visto antes.
Faustino con apenas dieciocho años llegaba desde Valladolid, mientras que Encarnación con diecisiete desde Coruña.
Viajarían en clases separadas, y veintitrés días, si todo va bien, sería la duración del viaje.
A ella la esperan como empleada de hogar. A él, ningún hogar lo espera y como oficio, su ilusión y voluntad.
Seis años pasarían cuando Faustino, portando una bandeja con copas de champagne en una lujosa casa Montevideana, se cruzaría con la dueña de los ojos más hermosos que jamás había visto antes.