Sueños premonitorios
Irene V.R, 27, Barcelona
Cada mañana me pongo el traje y la máscara para salir a pasear. El mismo paisaje de siempre me saluda: desierto vasto allá donde alcanza la vista. Un sonido me avisa del bajo oxígeno. Suspiro, entro y le doy la espalda a la Tierra. Ojalá haber vivido en 2026, pienso.
Me despierto sobresaltada, con el corazón a mil, la frente sudada. Tardo unos instantes en ubicarme, pero la ventana me muestra el lago y la montaña. Qué bonita la Tierra, pienso. Acerco más el ventilador a la cama y maldigo la quinta noche a 30 grados de esta semana.
Me despierto sobresaltada, con el corazón a mil, la frente sudada. Tardo unos instantes en ubicarme, pero la ventana me muestra el lago y la montaña. Qué bonita la Tierra, pienso. Acerco más el ventilador a la cama y maldigo la quinta noche a 30 grados de esta semana.