CAMBIO DE VISIÓN
KRISTAL, 67, MEDINA DEL CAMPO
CAMBIO DE VISIÓN
Desde lo alto de los acantilados la belleza fluye, las nubes flotan sobre las rocas moviéndose como algodones blancos.
Su visión llegó hasta abajo, allí la sinuosa carretera discurría entre la inmensa pradera verde donde hay tres casitas. Tejados rojos y espigas al viento se mecen, alcanzando a sus habitantes que ya despiertan e iluminan sus caras ante el nuevo día.
Mira a lo lejos y hay un hombre al pie del acantilado con un violín en su hombro, su música llega hasta el verde valle, el eco trascendió hasta el mar.
Aquel día cambió su vida.
Desde lo alto de los acantilados la belleza fluye, las nubes flotan sobre las rocas moviéndose como algodones blancos.
Su visión llegó hasta abajo, allí la sinuosa carretera discurría entre la inmensa pradera verde donde hay tres casitas. Tejados rojos y espigas al viento se mecen, alcanzando a sus habitantes que ya despiertan e iluminan sus caras ante el nuevo día.
Mira a lo lejos y hay un hombre al pie del acantilado con un violín en su hombro, su música llega hasta el verde valle, el eco trascendió hasta el mar.
Aquel día cambió su vida.