Un destino sobre ruedas
Soninha, 46, San Sadurniño
Ana, preocupada por su destino… decidió acudir a aquella pitonisa que le recomendaran.
Escéptica, se dirigió a la dirección indicada. Un pinchazo en el coche la retrasó, obligándola a avisar de la demora y replanteándose lo acertado de la decisión.
Se arrepintió de acudir a la consulta en el instante en que oyó la predicción; “Hoy todo irá sobre ruedas”.
¡Se maldijo por ser tan incauta! Cien euros malgastados por escuchar algo que ella misma había contado a la adivina.
Malhumorada, salió a la calle, sin tiempo de ver como aquel coche con una rueda reventada se le echaba encima.
Escéptica, se dirigió a la dirección indicada. Un pinchazo en el coche la retrasó, obligándola a avisar de la demora y replanteándose lo acertado de la decisión.
Se arrepintió de acudir a la consulta en el instante en que oyó la predicción; “Hoy todo irá sobre ruedas”.
¡Se maldijo por ser tan incauta! Cien euros malgastados por escuchar algo que ella misma había contado a la adivina.
Malhumorada, salió a la calle, sin tiempo de ver como aquel coche con una rueda reventada se le echaba encima.