NEL
Beatriz, 51, Gijón
Finalizado el curso, Nel vivirá con su madre en el pueblo tras la separación de sus padres. Al pensarlo entra en pánico: no sabe si hará amigos pronto, si tendrá que madrugas más, como serán las clases. Pero recoger los huevos de las gallinas de su abuela, montar a Lola, su yegua, jugar con Zar, el mastín de su vecina Balbina, llevarles pan a Morica y Xana, las vacas de Manolo e ir en bici a todas partes, solo lo puede hacer en Urbiés. Esbozó una sonrisa. Al final no va a estar nada mal cambiar de aires.