CAST / GAL

El último tren
Marcos, 39, A Coruña

El viejo reloj de la estación marcaba las 23:59. Laura, con el billete arrugado en la mano, dudó. Había soñado con ese tren toda su vida, el que la llevaría lejos de su rutina. Pero una voz interna, un susurro del destino, le decía que no subiera. Justo cuando iba a dar el paso, un niño tropezó a su lado, derramando café sobre su abrigo. El tren partió sin ella. Minutos después, por las noticias, se enteró de un accidente fatal. El destino, caprichoso, a veces se disfraza de accidente fortuito para salvarnos.
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