CAST / GAL

Once días
Bruno, 25, Lugo

Un segundo bastó. Estaba en casa y, sin aviso, desperté once días después en la UCI. Para mí, un parpadeo. Para el resto, una cuenta atrás entre tubos y máquinas. Ataques epilépticos, coma inducido, cuatro días en planta. Vi quién vino, quién no. Quién se quedó, aunque yo no pudiera hablar. Quién desapareció. No hubo excusas, solo verdades. Ahí, tirado, entendí que el cariño no se dice, se demuestra. Volví más solo, pero más despierto. A veces, el destino te rompe para que veas con claridad. Y cuando despiertas… ya no olvidas quién estuvo cuando más jodido estabas.
Compartir: