El empuje del destino
Félix Penedo, 56, A Coruña
La vida de Juan nunca fue fácil, pero su optimismo era desbordante. Por muy mal que le fueran las cosas, tenía el presentimiento que el destino le había preparado algo muy especial. Tan sólo le faltaba, como le gustaba decir a él, un pequeño empujón que le ayudase a salir hacia adelante.
El viaje a la capital, motivado por una oferta laboral, parecía ser la solución a toda una vida de miserias.
Tras bajarse del avión se dirigió al andén de la estación. Justo un par de segundos antes de que llegase el metro, recibió el ansiado empujón hacia delante.
El viaje a la capital, motivado por una oferta laboral, parecía ser la solución a toda una vida de miserias.
Tras bajarse del avión se dirigió al andén de la estación. Justo un par de segundos antes de que llegase el metro, recibió el ansiado empujón hacia delante.