Tanto tiempo
Fernando, 69, Santa Cruz de Tenerife 38007
El paisaje aparecido ante sus ojos le cortó el aliento. Escuchó los latidos de su corazón, nunca se hubiera imaginado llegar a sentir de esta manera. El cansancio, acumulado los tres últimos días de marcha vertiginosa, desapareció.
¡Tanto tiempo soñando con la visión que ahora tenía ante sí!
El sol brillaba pero no sintió calor. Dejó su mochila en el suelo. Con el mundo detenido, quería saborear el horizonte de colores desplegado ante sus ojos. Lo empujaba a respirar hondo para degustar el inconfundible olor de una situación mágica.
Su destino. lo veía. Allá, a lo lejos.
El mar.
¡Tanto tiempo soñando con la visión que ahora tenía ante sí!
El sol brillaba pero no sintió calor. Dejó su mochila en el suelo. Con el mundo detenido, quería saborear el horizonte de colores desplegado ante sus ojos. Lo empujaba a respirar hondo para degustar el inconfundible olor de una situación mágica.
Su destino. lo veía. Allá, a lo lejos.
El mar.