CADA COSA EN SU SITIO
Emma Nuel, 46, L'Hospitalet de Llobregat
Todo era un caos. Estaba frenético. Ya ni cantaba ni nada. Manos a la obra.
El café junto a la leche. Para el cortado.
Los embutidos junto al pan. Bocadillos. Si vienen los catalanes, acercamos los tomates.
Los huevos con las patatas y las cebollas. ¿Tortilla francesa? Ni hablar, ¿eh?
El arroz junto al azafrán. Paelliña de toda la vida.
El pulpo ahí, vigilando el pimentón. Que no falte para el lacón.
Siguió hasta que cada cosa encontró su sitio ideal.
Al amanecer, se descubrió tarareando: Non te embarques, rianxeira…
—¿Qué hiciste, Manuel?
—Reponerme —respondió el reponedor al encargado.
El café junto a la leche. Para el cortado.
Los embutidos junto al pan. Bocadillos. Si vienen los catalanes, acercamos los tomates.
Los huevos con las patatas y las cebollas. ¿Tortilla francesa? Ni hablar, ¿eh?
El arroz junto al azafrán. Paelliña de toda la vida.
El pulpo ahí, vigilando el pimentón. Que no falte para el lacón.
Siguió hasta que cada cosa encontró su sitio ideal.
Al amanecer, se descubrió tarareando: Non te embarques, rianxeira…
—¿Qué hiciste, Manuel?
—Reponerme —respondió el reponedor al encargado.