El poder de las palabras
Rocío García, 60, Valladolid
Cuando escuchas esa desoladora y funesta palabra por primera vez, tu vida cambia para siempre.
Porque hay algunas que tienen ese poder, que consiguen que pierdas la alegría, mermen tus ilusiones y que te sientas menos afortunado de lo que eras hasta ese fatídico momento en que la descubriste.
Dicen que el tiempo lo cura todo.
Aunque, sorprendentemente, pasa tan deprisa que de repente un día te ves con la mirada perdida contemplando el mar, esperando a contra reloj que llegue esa otra palabra, dichosa y esperanzadora, que te devuelva el espíritu que perdiste y la felicidad que te mereces.
Porque hay algunas que tienen ese poder, que consiguen que pierdas la alegría, mermen tus ilusiones y que te sientas menos afortunado de lo que eras hasta ese fatídico momento en que la descubriste.
Dicen que el tiempo lo cura todo.
Aunque, sorprendentemente, pasa tan deprisa que de repente un día te ves con la mirada perdida contemplando el mar, esperando a contra reloj que llegue esa otra palabra, dichosa y esperanzadora, que te devuelva el espíritu que perdiste y la felicidad que te mereces.