Invisible.
Montse Gómez Mira, 56, 15917 Padrón
Ese momento llegó: el día en que el nombre de esa enfermedad invisible transformó tu existencia. Aunque ya había cambiado en el instante en el que apareció el dolor, en la primera noche que el agotamiento no te dejo dormir o la confusión hablar.
En el segundo en el que dudaron de ti, se inició el peor sufrimiento: el de tu alma. Los que saben le pusieron nombre a lo que no se puede demostrar; también bautizaron tu duelo anticipado por una vida perdida.
No te dieron armas, sólo el escudo de tu voluntad. Cúbrete y defiéndete con él. Fibromialgia
En el segundo en el que dudaron de ti, se inició el peor sufrimiento: el de tu alma. Los que saben le pusieron nombre a lo que no se puede demostrar; también bautizaron tu duelo anticipado por una vida perdida.
No te dieron armas, sólo el escudo de tu voluntad. Cúbrete y defiéndete con él. Fibromialgia