CAST / GAL

Cambiar el rumbo
Sara Luaveri, 41, A Coruña

El parque le ofrecía una sombra agradable mientras observaba cómo los bailarines salían de la escuela de danza, sonriendo.

Había entregado su vida al trabajo y sin él sentía un vacío, especialmente desde que su mujer faltaba. Hasta que un día sus pasos lo habían llevado a la escuela. Desde entonces, le transmitía paz ver a los bailarines moverse al ritmo de la música.

Cuando se levantó del banco, algo en su interior lo arrastró inevitablemente hacia la entrada. Al encontrarse frente al mostrador de inscripción, le llenó una extraña pero firme sensación de que por fin había llegado.
Compartir: