CAMBIAR DE CIUDAD
Anagun, 33, Santa Cruz de Bezana
Cambiar de ciudad es aprender un mapa nuevo; cambiar de país, aceptar que hasta el silencio tiene otro acento; cambiar de casa es descubrir que los objetos tardan más que nosotros en instalarse. Cada mudanza deja algo atrás: una ventana conocida, vecinos que saludaban, el olor del pan de la esquina. Sin embargo, también regala un comienzo. Las calles desconocidas acaban conduciendo a lugares familiares, y la nostalgia, con el tiempo, deja de ser una herida para convertirse en brújula. Al final comprendemos que el verdadero domicilio no siempre tiene dirección: a veces viaja discretamente dentro de nosotros.