Cuando nada permanece
Corazondefuego, 28, Avilés
El agua del río fluye bajo mis pies con la urgencia de ser una junto al mar. Al otro lado de la orilla, un par de mariposas amarillas revolotean en círculos hasta perderse entre las altas hierbas. Entretanto, a lo lejos un ciervo aprovecha para calmar su sed y vuelve a fundirse entre la frondosidad del bosque.
¿Cómo ha de sentirse la roca, anclada en el lecho, cuando nada a su alrededor permanece?
¿Cómo ha de sentirse la roca, anclada en el lecho, cuando nada a su alrededor permanece?