El destino
Ana López, 63, Ponferrada
Hay quien dice que ya nacemos con el y es inamovible hay quien cree que uno mismo se lo forja.
Puede ser benigno y puede ser cruel ,lo que es indiscutible es que está ahí para nuestro disfrute o nuestra desgracia.
La vida empieza y acaba en él y nosotros seguimos sus pasos a veces sin ser conscientes.
Como un largo río con aguas calmas y revueltas que termina inevitablemente en su destino el mar.
Puede ser benigno y puede ser cruel ,lo que es indiscutible es que está ahí para nuestro disfrute o nuestra desgracia.
La vida empieza y acaba en él y nosotros seguimos sus pasos a veces sin ser conscientes.
Como un largo río con aguas calmas y revueltas que termina inevitablemente en su destino el mar.