Fluir
Fani, 30, Neda
La única constante de la vida es la transitoriedad de las cosas y podemos decidir abrazar cada cambio como una oportunidad para empezar de cero, para reinventarnos. Debemos estar preparados para infinitas oleadas de transformación, sabiendo que aprender a soltar lo que ya no encaja con nuestra nueva versión, abre un espacio para que lo nuevo entre, para seguir aprendiendo, para ser más felices.