CAST / GAL

La luna y el destino.
Eva, 46, Cangas

—¿Crees en el destino? —le preguntó la luna.
Ella, con el alma cansada y el corazón en cicatrices, respondió:
—No lo sé, luna querida.
Si el destino es confiar en que un día seré feliz, entonces sí, creo.
Pero si es rendirse al dolor eterno, entonces no.
Yo elijo creer en mí.
En este corazón que, aunque herido, aún late, aún camina.
Porque incluso en la sombra, sigo buscando la luz.
Y aunque a veces me tiemblen las fuerzas, sigo viendo la belleza que la vida susurra en los rincones más inesperados.
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