El verdadero tesoro
Oscar, 42, Los Arcos (Navarra)
Cuando abrieron la vieja caja fuerte, no encontraron dinero, sino un reloj detenido. El abuelo sonrió y dijo: “Ahí guardé el único instante que jamás quise perder”. Nadie entendió sus palabras hasta que, años después, cada uno descubrió que el verdadero tesoro no era el tiempo, sino con quién decidió vivirlo.