CAST / GAL

El billete del tiempo
Manuel, 53, Madrid

El anciano observaba el décimo de lotería con la calma de quien ya no espera nada. Lo había comprado treinta años antes y, por azar, lo encontró escondido en un libro olvidado.
—No sirve de nada —murmuró su nieto—. Ha caducado.
El hombre sonrió con una serenidad extraña. Al dar la vuelta al billete, leyó en su reverso una frase escrita con su propia letra juvenil: “Si lees esto, el destino ya está cumplido”.
Entonces comprendió: no había perdido la fortuna, sino que había ganado el tiempo que los demás malgastaron persiguiéndola.
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