CAST / GAL

¿DESTINO?
COLI, 68, Torrejón de Velasco

En la playa de La Corna, Antonio, un viejecito de noventa años, estaba sentado en su silla de ruedas, tuneada con banderitas de AC/DC. Junto a su nieto Gael, que ya rondaba calvicie, jugaban a las adivinanzas:

—Aunque tenemos capacidad de tomar decisiones y actuar para moldear nuestro propio camino, pueden existir fuerzas externas que influyan en nuestras vidas — sentenció solemnemente Antonio.
—El destino, abuelo… — respondió con aire triunfante Gael.
Al momento, una gaviota les cagó encima.

Antonio esbozó una sonrisa: —“Ahí tienes el destino… y huele a marisco podrido”
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