Entre la nada y el Ser, el hacer.
Juan Antonio, 69, Ribadeo
En noche de reloj sin arena, rasga el silencio el llanto del niño, mora el duelo en el corazón de los padres del cainita, horror y repugnancia en Marcela acallan las rudas manos del violador, el bracero de su hacienda, y vuelo de murciélagos es la ondulada lengua del Barbero de Granada. Mas, eterno retorno de una pasión es el penar de Sísifo; el del Quijano, desfallecimiento frente la cerrazón de un pueblo, y en el orador de Getsemaní, honda soledad y zigzagueante y pedregoso ascenso al Gólgota.
Y, entre la nada y el Ser, ecos de ahogado silencio.
Y, entre la nada y el Ser, ecos de ahogado silencio.