Otra vez
Naroa, 26, Donostia
Camino con rumbo fijo. Veo con claridad el camino, esta vez no me confundiré, lo tengo claro.
Las anteriores tres mañanas había salido a andar con el mismo propósito. Tres mañanas donde llegué al mismo lugar.
Esta vez no me confundiré, porque iré por un camino distinto a ayer. Esta vez lo veo claro, no tiene pérdida.
Al terminar la mañana, había llegado.
Y fue extraño y familiar. De nuevo había llegado al mismo lugar que las tres mañanas anteriores, al mismo destino.
Quizá no fue culpa del camino, sino de cómo lo caminé.
Las anteriores tres mañanas había salido a andar con el mismo propósito. Tres mañanas donde llegué al mismo lugar.
Esta vez no me confundiré, porque iré por un camino distinto a ayer. Esta vez lo veo claro, no tiene pérdida.
Al terminar la mañana, había llegado.
Y fue extraño y familiar. De nuevo había llegado al mismo lugar que las tres mañanas anteriores, al mismo destino.
Quizá no fue culpa del camino, sino de cómo lo caminé.