VOLVER
SOLE, 57, Entrambasaguas
Nos enseñaron a correr antes de estar aquí.
A llegar.
Y, sin darnos cuenta, confundimos vivir con sobrevivir.
El corazón guardaba lo que la cabeza olvidaba: una voz, un deseo, una herida, una alegría.
Somos materia antigua. Átomos que un día estuvieron en otros cuerpos, en otros mundos, quizá en una estrella que ya no existe.
Y aquí estamos.
Sintiendo.
Por eso, nuestra mayor rebeldía es detenernos.
Respirar.
Escucharnos.
Vuelve a aquello que te hace sentir vivo.
No tienes que convertirte en alguien.
Tienes que recordar quien eras antes de que el mundo te dijera quien debías ser.
Vuelve.
A llegar.
Y, sin darnos cuenta, confundimos vivir con sobrevivir.
El corazón guardaba lo que la cabeza olvidaba: una voz, un deseo, una herida, una alegría.
Somos materia antigua. Átomos que un día estuvieron en otros cuerpos, en otros mundos, quizá en una estrella que ya no existe.
Y aquí estamos.
Sintiendo.
Por eso, nuestra mayor rebeldía es detenernos.
Respirar.
Escucharnos.
Vuelve a aquello que te hace sentir vivo.
No tienes que convertirte en alguien.
Tienes que recordar quien eras antes de que el mundo te dijera quien debías ser.
Vuelve.