Blanco o negro
Yanira, 17, Valladolid
Desde pequeños, nos encaminan a seguir un único destino: el éxito. Un sendero claro, blanco o negro; correcto o incorrecto. Pero al mirar a tu alrededor descubres colores, matices, caminos distintos que conducen a tu verdadero destino. Cada amanecer regala un matiz nuevo a cada persona, haciéndonos únicos y capaces de ver la vida desde nuestra propia subjetividad. Entonces comprendí que nuestros latidos nos elevan de lo convencional y que, solo por existir, ya alcanzamos el mayor triunfo posible: vivir. Porque en ese simple acto reside nuestro destino más auténtico: el ser.