¿DESTINO?
RBK, 50, Sada
Peleó toda su vida contra lo que el DESTINO le tenía reservado: los padres abusadores, después el marido que la golpeaba, la sociedad que no entendió que su hijo naciera en el cuerpo equivocado…
Luchó contra el designio marcado y venció: consiguió librarse del lastre del pasado, encontrar un amor limpio y acompañar a su hijo en el camino en la defensa de su identidad.
Murió viejita, arrugada y agradecida por la vida.
Y en su despedida, su hijo pronunció ante todos el imposible epitafio: “El DESTINO quiso que mi madre fuera la mujer más especial…”
Luchó contra el designio marcado y venció: consiguió librarse del lastre del pasado, encontrar un amor limpio y acompañar a su hijo en el camino en la defensa de su identidad.
Murió viejita, arrugada y agradecida por la vida.
Y en su despedida, su hijo pronunció ante todos el imposible epitafio: “El DESTINO quiso que mi madre fuera la mujer más especial…”