ALAS
Mersi, 56, Culleredo
Sus alas se rompieron como el cristal.
Recogió los trozos y los enterró en su memoria.
Ahora podía andar entre ellos sin preocuparse por su aspecto. No tenía mucho tiempo, el destino podía cambiarlo todo, pero no lo inevitable, sus alas volverían a crecer y entonces...
Recogió los trozos y los enterró en su memoria.
Ahora podía andar entre ellos sin preocuparse por su aspecto. No tenía mucho tiempo, el destino podía cambiarlo todo, pero no lo inevitable, sus alas volverían a crecer y entonces...