No es el destino
Celia, 19, Aldeamayor de San Martín
La gota de sudor bajándome por la sien. El aire entrando y saliendo en unas respiraciones que parecen las últimas. Pero no. Hay más. Tiene que haber más. Lo necesito. El aire. Para seguir, paso tras paso, hacia delante. Ni las lágrimas, ni esos días oscuros en los que bien podría hallarme en el fondo de un pozo, se podrán interponer en mi camino.
-¡Qué talento tienes, chico! -exclamó aquel hombre-. Estás destinado al éxito, eso seguro.
-No -me encontré diciendo-. No será el destino quien me guíe a lo más alto. Serán el esfuerzo y aquellos que me apoyaron.
-¡Qué talento tienes, chico! -exclamó aquel hombre-. Estás destinado al éxito, eso seguro.
-No -me encontré diciendo-. No será el destino quien me guíe a lo más alto. Serán el esfuerzo y aquellos que me apoyaron.