Avaticia
Pk2Angeles, 41, Puebla de Brollón
Ella decía bien alto. - Yo ya no quiero nada, ya tengo muchos recuerdos de ella.- Sin embargo arrasaba con todo lo bueno. Daba igual si se lo habían regalado otros o si era un detalle que había dejado para otros. Quería todo, todo lo bueno obviamente. No aquello más desgastado, no, pero los objetos buenos arrasó con ellos, daba igual que se llamasen bolsos, vajillas, cuberterías, muebles o joyas. Los auténticos familiares no pudieron quedarse con un recuerdo bueno. Ni tan siquiera cosas que fueran a comprar juntos o que solían compartir. Una triste realidad.