CAST / GAL

Mi Destino
Adolfo García González, 51, Arévalo

Aquella noche mi destino ya estaba escrito, al pasar otra vez frente al puente que deba acceso al cementerio, vio aquella silueta, que siempre había permanecido inmóvil, pero esta vez, la miró, y sus ojos eran rojos como ascuas.
Compartir: