Oxidación
Ainara Sueiro, 17, Pontevedra
Tantísimas vísceras y aquí todos somos gemelos sobreviviendo. Tic-tac, tic-tac. Todavía no se escuchan los engranajes, los latidos, el aullido primitivo. Pero heme aquí.
Si la barriga se pudiera abrir desabrochando botones, mis consanguíneos saldrían volando a tu encuentro cuales luciérnagas. A mí aún no me verías: soy una semilla de manzana. Estoy rebotando entre costilla y costilla.
Con tantísimas vísceras hago trenzas y me pongo una en cada fisonomía. Y ahora percibo el seísmo. 9 meses. Heme aquí. Únicamente a mí.
(Prometo no oxidarme como los demás.)
Si la barriga se pudiera abrir desabrochando botones, mis consanguíneos saldrían volando a tu encuentro cuales luciérnagas. A mí aún no me verías: soy una semilla de manzana. Estoy rebotando entre costilla y costilla.
Con tantísimas vísceras hago trenzas y me pongo una en cada fisonomía. Y ahora percibo el seísmo. 9 meses. Heme aquí. Únicamente a mí.
(Prometo no oxidarme como los demás.)