Eclipse
Maley, 23, Gijón
Un manto de nubes cubría el cielo cuando llegó el eclipse. Envueltos en una penumbra cetrina, viendo morir y nacer al mundo, quedaron ciegos a la reconciliación. Algunos me escupieron, otros me empujaron. La mayoría marchó en silencio. Humillado ante la Naturaleza descendí del monte hacia el exilio. La ceguera solo empeoró.