INTRUSA
BLANCA, 65, Palencia
Zumbando, la mosca, llamada Zip, exploraba la cocina.
Su destino, un suculento trozo de pastel de chocolate sobre la encimera.
Esquivó hábilmente el plato de fruta y el vaso de leche. Pero su vuelo triunfal terminó abruptamente.
Una mano, rápida como un rayo, la atrapó en una servilleta.
Zip, con su sueño de chocolate frustrado, fue lanzada, sin contemplaciones, al jardín.
Su nuevo destino: la libertad, un poco menos dulce, pero infinitamente más grande.
Su destino, un suculento trozo de pastel de chocolate sobre la encimera.
Esquivó hábilmente el plato de fruta y el vaso de leche. Pero su vuelo triunfal terminó abruptamente.
Una mano, rápida como un rayo, la atrapó en una servilleta.
Zip, con su sueño de chocolate frustrado, fue lanzada, sin contemplaciones, al jardín.
Su nuevo destino: la libertad, un poco menos dulce, pero infinitamente más grande.