CAST / GAL

La semilla del cambio
DiDi, 40, Avila

Cuando abrí la vieja puerta, encontré un jardín seco. Recordé al niño que fui regándolo con sueños. Entonces cavé despacio hasta hallar una semilla. La sembré sin esperanza, pero regresé cada amanecer. Un brote apareció donde antes reinaba el polvo. Comprendí que cambiar nunca significa olvidar, sino cuidar lo aprendido mientras nace algo nuevo, más fuerte, más libre y profundamente nuestro, porque cada final guarda silenciosamente un comienzo dispuesto a florecer otra vez con valentía compartida por quienes aceptan avanzar incluso entre dudas y pérdidas, confiando siempre en la luz futura del corazón humano renovado constantemente gracias al cambio verdadero
Compartir: