CAST / GAL

Filogenia
Carlos José, 65, Palencia

Primero le crecieron los brazos.
Después empezó a perder patas.
Finalmente le salieron las piernas.
Tropezaba y caía una y otra vez, pero incluso de espaldas era capaz de levantarse.
Abrió la puerta. En el oscuro pasillo, los muebles de su habitación formaban un parapeto. Lo sorteó.
En el comedor, sobre la mesa, descansaban el periódico que su padre les leía cada noche y el violín de su hermana.
Recorrió la casa: polvo y silencio.
Solo al salir de la cocina advirtió tres cucarachas aplastadas bajo sus pies.
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