CAST / GAL

Anduriña
Joselu Chibus, 67, Salamanca

La joven panadera del pueblo cogió su maleta de ruedas en la que guardaba más recuerdos que pertenencias, candó la puerta, miró hacia atrás y con los ojos húmedos dijo adiós hasta siempre.

Anduvo cinco kilómetros hasta la estación del tren para ir a trabajar a la capital. Aceleró el paso, quizás la morriña la había retrasado.

El tren salió puntual y la dejó en tierra junto a otro joven cuyos abuelos habían vivido en otro pueblo cercano.

Quiso el destino que fuera confitero. Se miraron y sus ojos brillaron para hacer Pan de Gadis y dulces celestiales.
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