CAST / GAL

VALDEORRAS: DESTINO IMPREDECIBLE
ÁNGELES, 61, A Rúa

Hubo un tiempo en que los hombres caminaban por los montes, los pastores guiaban sus rebaños y los jóvenes fumaban a escondidas en la ladera. Hubo un tiempo de piñas recogidas y parrilladas en Valdeorras. Hoy ese tiempo ya no existe. El fuego arrasó los bosques, el humo se llevó la vida y la tierra quedó desnuda. Donde antes había monte, ahora solo hay pobreza y silencio. Intentamos hacerlo bien, pero fallamos. El destino, implacable, nos dejó sin raíces.
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