El siguiente paso
Carles, 29, Leon
Me dijeron que lo importante era llegar, pero el destino siempre llega tarde. Mientras tanto, yo aprendí a contar nubes desde la ventanilla, a perderme en conversaciones con desconocidos y a descifrar el aroma del café recién hecho por las mañanas. El destino, siempre cerca y siempre lejos, corre más rápido que el tiempo; el viaje, en cambio, es el que nunca me abandona. Y allí, entre equipajes, canciones y libros, comprendí que el lugar al que vamos es solo una excusa: lo esencial está en avanzar, porque el paso correcto, al final, es siempre el siguiente.