Mis raíces
Porrina, 63, Santander (Cantabria)
He caminado muchas noches por el puerto, por el empedrado suelo del vacío. Advierto, en la lejanía, las luces de la ciudad, la ciudad que no me deja ser yo mismo. Tengo setenta años y sé que necesito un gran cambio para ser feliz. Repentinamente, la luz del faro que se yergue sobre el paisaje, ilumina las coloridas macetas que se aferran a la baranda blanca que recorre el paseo. Entonces pienso en mi infancia, en mi pueblo...
Faltan pocos kilómetros para llegar a la casa de piedra de mis antepasados, en Borroa, que me espera para darme la bienvenida.
Faltan pocos kilómetros para llegar a la casa de piedra de mis antepasados, en Borroa, que me espera para darme la bienvenida.