CONSTRUIR
MARIA, 44, MIRANDA DE EBRO
Hace cien recuerdos las lágrimas pesaban menos. Ella volaba ágil y las cosas tenían color. Momentos como piedras. Mario y Anna no sonríen igual. La algarabía de la adolescencia tornó a calma que cuesta conseguir. Mario está lleno de agradecimiento. Juntos crecieron para construir.